Roma,
23 Junio 2013.
Ha
terminado el curso académico, han pasado ya dos años de estancia aquí a Roma, y
es bueno dar las gracias a Dios y a quienes me lo han manifestado, lo digo por
la aportación de la beca, por la amistad, apoyo y acompañamiento, todo esto
cumplido aquí mismo en Roma o a la distancia en México.
Al
considerar este segundo año, estimo lo importante de las nuevas personas
conocidas, lo aprendido en las lecciones, lo experimentado en el Colegio,
Universidad y Parroquia, lo disfrutado al visitar y conocer diversos lugares.
Ha
pasado el 2012-2013 como curso académico. A la vista el tercero y definitivo
2013-2014, ya desde ahora como decimos: “si Dios quiere”.
Debo
subrayar un aspecto eclesial, que me resulta muy significativo de este tiempo,
aquello que fue posible presenciar, la sucesión apostólica. En la voluntad de
Dios, su Iglesia, vive la “novedad” del Papa, del Sucesor de San Pedro.
Agradecidos con el Papa Benedicto, vivimos ahora bajo la guía del Papa
Francisco. La experiencia tanto señalada de estar “cerca del Papa” va más allá
de indicar solo el aspecto físico. Aprecio que se trata de “verlo, escucharlo, y
si fuera posible hasta tocarlo”. Se trata ciertamente de “amarlo y seguir sus
enseñanzas”. Todo esto, porque nos ayuda a estar cerca de Dios y al servicio de
Él.
Al
tiempo de escribir estas líneas, el contexto es mirar que para algunos es el
fin de la experiencia. Muchos de aquellos que “llegamos juntos”, se preparan al
regreso, pues su preparación estaba señalada por dos años –algunas licencias
tienen esta duración y otras son de tres-. Hay un gusto por saber que “lo han
logrado”, que retornan cumpliendo así el contento de estar nuevamente en la
propia tierra y con los suyos. Sin que sea decir que esto es causa de tristeza,
porque siento que no lo es en sentido mayúsculo, ciertamente hay un aire ligero
de pesar pues nos dejaremos de ver. La esperanza es saber el bien de cada uno y
en la Providencia algún día reencontrarnos (aunque un poco difícil al
comprender que la distancia será un poco grande –África, Asia, Europa o aún en
la propia América o el mismo México-). A ellos felicidades , en hora buena y
adelante con renovado ánimo.
Mirando
al futuro inmediato, comienzan las “vacaciones”, que son un tiempo amplio de
tres meses antes de recuperar la universidad para lo que será el tercer y
último año. De este período, un tiempo será invertido en conocer un poco del idioma
inglés, en conocer algún lugar, experimentar ambientes diversos y preparar el
siguiente año académico.
Todo
en manos de Dios sea por lo que a mí toca, sea por el bien que deseo para todos
quienes son parte de mi existencia.
Con
la libertad de estos días, espero seguir dándole sentido a este medio como lo
he indicado desde el principio, el poder compartir las experiencias y conservar
la comunión. Nuevamente vale la pena decir, hasta pronto.
Angelito!!! que rápido se han pasado estos dos años!gracias a Dios por lo que has aprendido y conocido, ahora a disfrutar de las vacaciones y recargar pila para el tercer y ultimo año.Saludos de toda mi familia. Abrazos. Dios te bendiga!!!
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