Roma, 30 Septiembre
2012.
Casi
al final del mes de Septiembre, redacto unas líneas para expresar parte de mi
experiencia acontecida en estos últimos 20 días en la Ciudad Eterna.
Habiendo
regresado de Asís el día 10 del mes, he procurado aprovechar el tiempo entre
atender la preparación al próximo curso académico en la Universidad (lo que
será Dios mediante el segundo año) y realizar la visita a algunos lugares, para
cumplir lo que el Beato Juan Pablo II llegó a decir a quienes tuviéramos la
oportunidad de estar por esta Ciudad por razones de estudio: “imparare Roma”.
Esta frase es muy citada, y espero también, sea muy aprovechada. Recuerdo que
prácticamente para salir de México, un Sacerdote que ya había cumplido un
tiempo de estudio por aquí, me dijo: “no todo es estudiar”, y ahora compruebo
que la oportunidad de este tiempo, si bien tiene una finalidad concreta en
cuanto al estudio (Derecho canónico), además permite “aprender” de historia,
arte, cultura del lugar; permite “convivir” con otros y da ocasión a una
experiencia de espiritualidad muy especial.
Dentro
de mis sencillas “adquisiciones”, hice opción en estos días por un ejemplar que
se llama “Roma Sacra” y otro que se llama “Sobre las huellas de los santos en
Roma”, que junto a otras guías y a consejos de amigos, me han dado precisamente
el camino a recorrer estos días. Así he visitado nuevamente las Basílicas
Mayores, y otros templos que en verdad son preciosos: Santa Cruz en Jerusalén, San
Lorenzo, Santa Práxedes, Santa Pudenziana, Santos Cosme y Damián, Ara caeli,
Tumbas de Apóstoles (Santiago Menor, Felipe, Bartolomé), San Pedro en cadenas, Santuario
de la Virgen del Divino Amor, Santa Prisca, Santa Sabina, Montecassino, Catacumba
de Santa Domitila, Santa María de los Ángeles y Mártires… otras y en especial
una Parroquia (histórica) dedicada a la Virgen de Guadalupe –la nuestra del
Tepeyac- que en su momento fue visitada por el Papa Pablo VI –en Monte Mario,
Roma-.
Los
recorridos han sido también de descanso, como caminar por el Gianicolo, los
foros romanos, algunas plazas como la del Pueblo y la de España, Navona etc.
Hubo la oportunidad de ingresar con los compañeros de Colegio, a visitar la
Galería Borghese –muy nombrada en Roma- y apreciar el maravilloso trabajo entre
otros de Bernini.
Un
gusto especial fue visitar Orvieto, con su majestuosa Catedral –sin demeritar
las demás pequeñas Iglesias del lugar- y luego en Tívoli las Villas D’ Este y
Adriana. Lugares muy bellos y de tanta historia.
Por
cierto el sábado 22 de septiembre, hicimos como Colegio una peregrinación a
Asís, y pues aunque puedo decir que “ya había vivido en el lugar”, un retorno
siempre es especial y esta vez con la oportunidad de hacerle de guía para los
demás, y ver en los compañeros que por vez primera asistían a la Ciudad de
Francisco y Clara, su emoción y alegría cristiana por el encuentro con el
Povero di Assisi.
Creo
que puedo decir, que he aprovechado la presencia aquí para ir “llenando” un
poco más el corazón y los sentidos en general. Pero quiero subrayar que me es
muy significativo saber de la historia de nuestra Iglesia en sus muchos siglos
de vida y el poder estar en diferentes sitios que “hablan” de la verdad de
nuestra fe, gracias a la vivencia de nuestros santos, mártires, vírgenes… de
tantos miembros de la Iglesia. La edificación de bellísimos templos, oratorios
y espacios físicos junto con el arte que ahí se conserva sigue presentando al
hombre de hoy el mensaje evangélico de manera elocuente, aunque claro, son
necesarios “oídos que quieran oír, ojos que quieran ver y cabeza que quiera
entender”.
Pues
bien, en el Colegio (casa), las cosas comienzan a quedar a punto para iniciar
el nuevo año académico. Los “9 nuevos” estudiantes han llegado, los Padres del
Opus Dei que viven en este Colegio que nos animan en el caminar diario y los
que ya hemos cursado al menos un año aquí –que nos vamos integrando en estos
últimos días después de las vacaciones-, nos disponemos juntos a ofrecer al Señor el bien de este servicio
de estudio en Roma. Dios acompañe nuestro camino. Hasta pronto.

Angelito, pues que sea otro buen año de estudio, que Dios te siga iluminando para seguir aprendiendo!!! abrazos y muchos Saludos.
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